Como docentes tradicionales creemos que desarrollar un contenido, es ubicarse delante del grupo y utilizar el pizarrón y los libros de texto y el tiempo de trabajo de las asignaturas se va en hablar, explicar, provocándose una distancia con el grupo que usualmente muestra signos de cansancio y apatía porque lo que uno “enseña”.
También cabe reconocer que para la mayoría de las clases y en particular para la enseñanza de la Historia utilizamos recursos limitados, a veces obsoletos, poco prácticos u atractivos; en la mayoría del tiempo de la clase es mas lo que habla de lo que el alumno aprende, entonces para una mejor comprensión del tema se remata con tareas para resolver en clase o post-clase que no involucran normalmente procesos de internalización de los conocimientos, sino más bien una acción mecánica de juntar datos, escribirlos y así cumplir con el mandato.
También cabe reconocer que para la mayoría de las clases y en particular para la enseñanza de la Historia utilizamos recursos limitados, a veces obsoletos, poco prácticos u atractivos; en la mayoría del tiempo de la clase es mas lo que habla de lo que el alumno aprende, entonces para una mejor comprensión del tema se remata con tareas para resolver en clase o post-clase que no involucran normalmente procesos de internalización de los conocimientos, sino más bien una acción mecánica de juntar datos, escribirlos y así cumplir con el mandato.
Resulta evidente, que en la práctica cotidiana no es fácil asumir un cambio en los métodos de enseñanza, por lo que te presentamos una resistencia a dicho cambio; pero el problema que se genera con la enseñanza tradicional en el caso de la historia consiste en la carencia de significado que para los alumnos tiene el estudio de esta disciplina.
Con éste Curso Estatal de actualización “Metodologías para el aprendizaje de Historia”, se modificaron algunos de mis conceptos de enseñar historia y de la metodología para su enseñanza, ya que partimos de una idea compleja de la enseñanza de la historia a una de carácter práctico e innovador; así la puesta en práctica de la situación–problema se convierte en un valioso recurso para lograr la construcción de aprendizajes significativos en los alumnos, toda vez que se logra, realmente capturar el interés de ellos por el tema abordado, a reflexionarlo y sobre todo los incentiva a emitir su punto de vista sobre los acontecimientos históricos.
Reconozco que el curso me ha traído una nueva postura hacia la enseñanza-aprendizaje de la historia, porque me ha dado una nueva variante: el uso de las TIC, el permitirme usar los recursos que nos proporciona el internet (videos, corridos, películas, recorridos 3D, etc.), tan al alcance de un CLIC y al mismo tiempo desconocidos por nosotros, que nos acercan a documentos o sitios históricos que por la lejanía nos conformábamos en ver pequeñas imágenes de un libro de texto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario